jueves, 14 de febrero de 2013

Salsipuedes, en alerta por la falta de agua

Más del 80 % de esta localidad de 10 mil habitantes tiene problemas para abastecerse. Desde el municipio advierten que el sistema está a punto de colapsar. En algunos sectores reciben agua una vez por semana en camiones cisterna.

Salsipuedes. Las lluvias del fin de año pasado permitieron recuperar, momentáneamente, el nivel de los arroyos, pozos y fuentes de captación. Además, se ejecutaron algunas obras complementarias claves. También se suministró agua desde la planta potabilizadora de La Quebrada a través de camiones cisterna en algunos barrios. Sin embargo, la crisis hídrica en Salsipuedes -que suele afectar a toda la región de Sierras Chicas- no se revierte.

En un comunicado, el municipio, responsable de la prestación, informa que a raíz de la falta de lluvias y la consecuente baja de las napas, la mayoría de los pozos de captación se encuentra al límite de su producción, por lo que un 80 % de la población se encuentra afectada.

De acuerdo con la información proporcionada desde la dirección de Agua, los pozos de captación funcionan al 40 % de su capacidad habitual. “Cuando lleguen al 30 %, el sistema colapsará”, sentenció Alberto Alfonso, técnico asesor del área.

En varios sectores de la localidad, las familias reciben agua en camiones una vez a la semana. El barrio El Pueblito es uno de los más castigados. En todas las casas pueden observarse recipientes de todo tipo y tamaño para acopiar la poca agua de lluvia que puedan almacenar al menos para limpieza. “Estamos cansados de vivir así. En 2009 llegamos a pasar hasta 30 días sin que el municipio nos asistiera, y cuatro años después estamos igual. Dicen que hicieron obras, pero no hay ninguna mejoría”, relata Marcos Figueroa, presidente del centro vecinal.

En una recorrida sorpresiva por el barrio, los testimonios de los vecinos son semejantes. “En la Municipalidad nos dijeron que les molesta que reclamemos, pero pareciera que no se dan cuenta lo que se sufre. En mi caso, desde el 12 de enero no tengo agua por red, pero vivo en un sector bajo cercano a la ruta. Acá las cañerías son viejas, de poco diámetro, no hay mantenimiento, ni se proponen obras”, explicó Florencia Sosa.

Desde el municipio explicaron que, con el objetivo de paliar la emergencia y en el marco de un plan de contingencia, la localidad cuenta con 10 camiones que transportan unos 750 mil litros de agua diarios para el llenado de cisternas en diferentes barrios. “El problema se encuentra en los sectores altos de ese barrio y tuvimos un fin de semana atípico, pero todavía no podemos impulsar el agua desde la obra de perforación del pozo de Flores. Ese es el mayor inconveniente, pero ya encargamos una nueva bomba para cambiar la existente”, declaró a radio Turismo la secretaria de Coordinación del municipio, Amalia Papurello.

A pesar de esas explicaciones, los vecinos reiteran sus reclamos y amenazan con cortar la ruta como medida de protesta y hasta recurrir a la Justicia para obligar al municipio y a la Provincia a efectuar las obras necesarias. Anoche cayeron unas tímidas gotas que apenas humedecieron las calles de Salsipuedes, y los habitantes del lugar vuelven a despertarse con el mismo problema.

Puntos de vista

María E. Córdoba / Vecina de El Pueblito
“Alguna vez estas autoridades tienen que comprender el real problema que sufrimos, y no tratarnos de mala manera”.

Paula Medina / Vecina
“Ya estamos perdiendo la paciencia porque estamos seguros de que el problema se irá agravando y no vemos soluciones serias”.

Estela Toneatto / Vecina
“Si viene alguien a visitarnos le pedimos que traiga agua. No podemos usar el baño, y tenemos que gastar en agua mineral”.

Juan Sosa / Vecino
“La única manera de que nos solucionen momentáneamente la falta de agua aparece cuando salimos a cortar la ruta”.

Un barrio populoso con muchas necesidades

El Pueblito es un barrio de Salsipuedes que sufre algunos problemas, y tiene además un espíritu “separatista”.

Los residentes de este sector, cuando se refieren a Salsipuedes, parece que hablaran de otro lugar que no es parte de su pueblo. En el barrio habitan unas 1.300 personas, que sufren desde hace años la falta de agua como principal problema en su agenda de necesidades.

Pero también se sienten discriminadas por el municipio, porque no tienen mantenimiento de calles y les falta alumbrado. El dispensario, denuncian, funciona de manera deficiente, y los espacios públicos están muy descuidados.

Se puede considerar como un lugar de paso entre Salsipuedes y Agua de Oro. “El año pasado, cuando tuvieron que demoler la sede del centro vecinal porque corría riesgo de derrumbarse junto a un viejo pozo de agua, nos prometieron ayuda para recuperar un lugar para el encuentro de los vecinos. Pero no se avanzó en nada y tuvimos que desprendernos de libros, computadoras y un ropero comunitario porque no teníamos dónde instalarnos. Parece que siempre somos los últimos en la lista de atención”, cuenta Marcos Figueroa, presidente del centro vecinal.

En el barrio también se quejan de la falta de fuentes de trabajo y de un ordenado plan de crecimiento que se refleja en una especie de anarquía de apertura de calles y diferentes tipos de edificaciones. El Pueblito tiene su club con sede social, su capilla, sus centros de reuniones comunitarias y un creciente número de habitantes, pero aún conserva ese espíritu de barrio secesionista que aspira en algún momento a forjar su propia identidad, desmarcada del genérico Salsipuedes.

La falta de un plan serio y a largo plazo

por Guillermo Lehmann

La falta de agua en Salsipuedes es una de las noticias más repetidas en la agenda informativa de las Sierras Chicas. Una crisis crónica que cada año se atribuye a la falta de lluvias, las altas temperaturas y el consumo creciente, o la urbanización descontrolada, que ya lleva al hartazgo a los que deben pasar una semana sin recibir agua de red o con camiones.

En 2009, algunas familias llegaron a estar hasta 30 días sin una gota en sus tanques domiciliarios.

En los últimos cinco años, la administración municipal llegó a crear una dirección de Agua, que ya tuvo, al menos, cuatro directores distintos.

Las autoridades llegaron a plantear ante organismos provinciales y nacionales la grave situación, pero muy poco se ha conseguido para solucionar el problema.

“Falta un plan serio”, cuenta un indignado vecino que todos los veranos tiene que auxiliar al chofer del camión que le trae el agua a su domicilio, para que pueda subirse al techo de su vivienda.

Fatalismo. Un plan serio debería no depender de un año llovedor, de más presencia de camiones, de sectorizar cortes o de prolongar promesas incumplibles, como un acueducto desde el río Carnero, en la zona de Colonia Caroya, que sería inviable por costos y desniveles geográficos. Tampoco de inciertas invocaciones a la naturaleza.

Ironía o no, Euclides Bugliotti comenzó a ritmo de crucero su gran complejo hotelero Milénica Salsipuedes, a menos de un kilómetro del barrio que hoy es motivo de noticia.

Y tiene agua, tres pozos en su propiedad que ya mostraron su caudal cuando se concretaron las perforaciones. El empresario tiene un plan y las autoridades lo conocen, porque le dieron las debidas autorizaciones.

Desde la órbita pública, los funcionarios municipales ya no saben qué excusa ofrecer a los vecinos para que no siga creciendo una indignación que lleva ahora más de una década.

Fuente:
Salsipuedes, en alerta por la falta de agua, 14/02/13, La Voz del Interior. Consultado 14/02/13.
Un barrio populoso con muchas necesidades, 14/02/13, La Voz del Interior. Consultado 14/02/13.
Guillermo Lehmann, La falta de un plan serio y a largo plazo, 14/02/13, La Voz del Interior. Consultado 14/02/13.

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