Más del 80 % de esta localidad de 10 mil habitantes
tiene problemas para abastecerse. Desde el municipio advierten que el sistema
está a punto de colapsar. En algunos sectores reciben agua una vez por semana
en camiones cisterna.
Salsipuedes. Las lluvias del fin de año pasado permitieron
recuperar, momentáneamente, el nivel de los arroyos, pozos y fuentes de
captación. Además, se ejecutaron algunas obras complementarias claves. También
se suministró agua desde la planta potabilizadora de La Quebrada a través de
camiones cisterna en algunos barrios. Sin embargo, la crisis hídrica en
Salsipuedes -que suele afectar a toda la región de Sierras Chicas- no se
revierte.
En un comunicado, el municipio, responsable de la
prestación, informa que a raíz de la falta de lluvias y la consecuente baja de
las napas, la mayoría de los pozos de captación se encuentra al límite de su
producción, por lo que un 80 % de la población se encuentra afectada.
De acuerdo con la información proporcionada desde la
dirección de Agua, los pozos de captación funcionan al 40 % de su
capacidad habitual. “Cuando lleguen al 30 %, el sistema colapsará”,
sentenció Alberto Alfonso, técnico asesor del área.
En varios sectores de la localidad, las familias reciben
agua en camiones una vez a la semana. El barrio El Pueblito es uno de los más
castigados. En todas las casas pueden observarse recipientes de todo tipo y
tamaño para acopiar la poca agua de lluvia que puedan almacenar al menos para
limpieza. “Estamos cansados de vivir así. En 2009 llegamos a pasar hasta 30
días sin que el municipio nos asistiera, y cuatro años después estamos igual.
Dicen que hicieron obras, pero no hay ninguna mejoría”, relata Marcos Figueroa,
presidente del centro vecinal.
En una recorrida sorpresiva por el barrio, los testimonios
de los vecinos son semejantes. “En la Municipalidad nos dijeron que les molesta que
reclamemos, pero pareciera que no se dan cuenta lo que se sufre. En mi caso,
desde el 12 de enero no tengo agua por red, pero vivo en un sector bajo cercano
a la ruta. Acá las cañerías son viejas, de poco diámetro, no hay mantenimiento,
ni se proponen obras”, explicó Florencia Sosa.
Desde el municipio explicaron que, con el objetivo de paliar
la emergencia y en el marco de un plan de contingencia, la localidad cuenta con
10 camiones que transportan unos 750 mil litros de agua diarios para el llenado
de cisternas en diferentes barrios. “El problema se encuentra en los sectores
altos de ese barrio y tuvimos un fin de semana atípico, pero todavía no podemos
impulsar el agua desde la obra de perforación del pozo de Flores. Ese es el
mayor inconveniente, pero ya encargamos una nueva bomba para cambiar la
existente”, declaró a radio Turismo la secretaria de Coordinación del
municipio, Amalia Papurello.
Puntos de vista
María E. Córdoba / Vecina de El Pueblito
“Alguna vez estas autoridades tienen que comprender el real
problema que sufrimos, y no tratarnos de mala manera”.
Paula Medina / Vecina
“Ya estamos perdiendo la paciencia porque estamos seguros de
que el problema se irá agravando y no vemos soluciones serias”.
Estela Toneatto / Vecina
“Si viene alguien a visitarnos le pedimos que traiga agua.
No podemos usar el baño, y tenemos que gastar en agua mineral”.
Juan Sosa / Vecino
“La única manera de que nos solucionen momentáneamente la
falta de agua aparece cuando salimos a cortar la ruta”.
Un barrio populoso con muchas necesidades
El Pueblito es un barrio de Salsipuedes que sufre algunos
problemas, y tiene además un espíritu “separatista”.
Los residentes de este sector, cuando se refieren a
Salsipuedes, parece que hablaran de otro lugar que no es parte de su pueblo. En
el barrio habitan unas 1.300 personas, que sufren desde hace años la falta de
agua como principal problema en su agenda de necesidades.
Pero también se sienten discriminadas por el municipio,
porque no tienen mantenimiento de calles y les falta alumbrado. El dispensario,
denuncian, funciona de manera deficiente, y los espacios públicos están muy
descuidados.
Se puede considerar como un lugar de paso entre Salsipuedes
y Agua de Oro. “El año pasado, cuando tuvieron que demoler la sede del centro
vecinal porque corría riesgo de derrumbarse junto a un viejo pozo de agua, nos
prometieron ayuda para recuperar un lugar para el encuentro de los vecinos.
Pero no se avanzó en nada y tuvimos que desprendernos de libros, computadoras y
un ropero comunitario porque no teníamos dónde instalarnos. Parece que siempre
somos los últimos en la lista de atención”, cuenta Marcos Figueroa, presidente
del centro vecinal.
En el barrio también se quejan de la falta de fuentes de
trabajo y de un ordenado plan de crecimiento que se refleja en una especie de
anarquía de apertura de calles y diferentes tipos de edificaciones. El Pueblito
tiene su club con sede social, su capilla, sus centros de reuniones
comunitarias y un creciente número de habitantes, pero aún conserva ese
espíritu de barrio secesionista que aspira en algún momento a forjar su propia
identidad, desmarcada del genérico Salsipuedes.
La falta de un plan serio y a largo plazo
por Guillermo Lehmann
La falta de agua en Salsipuedes es una de las noticias más
repetidas en la agenda informativa de las Sierras Chicas. Una crisis crónica
que cada año se atribuye a la falta de lluvias, las altas temperaturas y el
consumo creciente, o la urbanización descontrolada, que ya lleva al hartazgo a
los que deben pasar una semana sin recibir agua de red o con camiones.
En 2009, algunas familias llegaron a estar hasta 30 días sin
una gota en sus tanques domiciliarios.
En los últimos cinco años, la administración municipal llegó
a crear una dirección de Agua, que ya tuvo, al menos, cuatro directores
distintos.
Las autoridades llegaron a plantear ante organismos
provinciales y nacionales la grave situación, pero muy poco se ha conseguido
para solucionar el problema.
“Falta un plan serio”, cuenta un indignado vecino que todos
los veranos tiene que auxiliar al chofer del camión que le trae el agua a su
domicilio, para que pueda subirse al techo de su vivienda.
Fatalismo. Un plan serio debería no depender de un año
llovedor, de más presencia de camiones, de sectorizar cortes o de prolongar
promesas incumplibles, como un acueducto desde el río Carnero, en la zona de
Colonia Caroya, que sería inviable por costos y desniveles geográficos. Tampoco
de inciertas invocaciones a la naturaleza.
Ironía o no, Euclides Bugliotti comenzó a ritmo de crucero
su gran complejo hotelero Milénica Salsipuedes, a menos de un kilómetro del
barrio que hoy es motivo de noticia.
Y tiene agua, tres pozos en su propiedad que ya mostraron su
caudal cuando se concretaron las perforaciones. El empresario tiene un plan y
las autoridades lo conocen, porque le dieron las debidas autorizaciones.
Desde la órbita pública, los funcionarios municipales ya no
saben qué excusa ofrecer a los vecinos para que no siga creciendo una
indignación que lleva ahora más de una década.
Fuente:
Salsipuedes, en alerta por la falta de agua, 14/02/13, La Voz del Interior. Consultado 14/02/13.
Un barrio populoso con muchas necesidades, 14/02/13, La Voz del Interior. Consultado 14/02/13.
Guillermo Lehmann, La falta de un plan serio y a largo plazo, 14/02/13, La Voz del Interior. Consultado 14/02/13.
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