domingo, 4 de diciembre de 2011

Fallas de obras hidráulicas: la presa de Marib


La disponibilidad del agua ha sido desde épocas remotas uno de los condicionantes más fuertes para el establecimiento y posterior desarrollo de los asentamientos. El necesario equilibrio entre las necesidades y las disponibilidades de agua depende de los condicionamientos relativos al entorno natural y a los de las actividades humanas desarrolladas. La búsqueda de este equilibrio ha requerido en cada circunstancia particular la adopción de soluciones de distinto tipo, entre las que siempre han destacado los azudes y las presas de embalse, sobre todo en aquellos países en los que el agua no es un bien abundante o si bien es abundante, es irregular en su presencia y en el espacio.

Una de las primeras y principales actividades de la ingeniería civil es la construcción de presas. Todas las grandes civilizaciones se han caracterizado por la construcción de embalses de almacenamiento para satisfacer las demandas de irrigación surgidas del desarrollo y expansión de la agricultura organizada. Al operar las condiciones de restricción impuestas por circunstancias locales, especialmente de clima y topografía, el poderío económico de las civilizaciones sucesivas estaba ligado a la experiencia y conocimientos en materia de ingeniería de recursos hidráulicos. La prosperidad, la salud y progreso material se ligaron cada vez más a la habilidad de almacenar y conducir el agua.

La historia de la construcción de presas se remonta en la antigüedad hasta las primeras civilizaciones del Medio Oriente y del Lejano Oriente. inumerables pequeñas presas, invariables estructuras de rellenos simples, se construyeron para irrigación, por ejemplo en China, Japón, India y Sri Lanka. Algunas de estas primeras presas existen todavía. Las primeras civilizaciones construyeron un buen número de otras presas importantes en el Medio Oriente, tal es el caso de la presa de Marib, construida en Yemen, una de las grandes obras de ingeniería de la antigüedad. Estuvo en funcionamiento durante más de mil años, y aún subsisten de ella impresionantes ruinas en el lugar.

Ruinas de la antigua presa de Marib

La antigua ciudad de Marib era la capital del Reino De Saba'a (1), una nación próspera de comercio, con el control del incienso y las rutas de las especias entre Arabia y Abisinia. La presa se construyó para captar las periódicas lluvias de monzón que caen en las montañas cercanas y así regar la tierra alrededor de la ciudad.

Los últimos resultados arqueológicos sugieren que ya en el año 2.000 A.C. fueron construidas simples presas de tierra y una red de canales. La construcción de la presa de Marib comenzó en algún momento entre 1.750 y 1.700 A.C. La presa era de tierra apisonada, sección transversal triagular, 4 metros de altura y 580 m de longitud. Funcionó entre dos grupos de rocas a ambos lados del río y estaba vinculado a la roca con importantes trabajos en piedra. La posición de la presa permitió un vertedero y compuertas entre el extremo norte de la presa y el acantilado hacia el oeste. Alrededor de 500 A.C., la altura de la presa se ​​aumentó a 7 metros, aguas arriba la pendiente (paramento aguas arriba) fue reforzada con una cubierta de piedras, y la irrigación se extendió a la parte sur, así como al lado norte.

Tras el final del Reino de Saba, la posesión de la presa pasó a los himyaritas, alrededor del 115 A.C. Los que llevaron a cabo una nueva reconstrucción, creando una estructura de mayor altura con extensas obras que no se finalizaron en realidad hasta el año 325 D.C. y permitieron el riego de 100 km².

La presa tenía una altura máxima de 20 metros, cerca de 700 metros de longitud y estaba formada por un simple terraplén homogéneo revestido en su paramento aguas arriba. Si importantes fueron sus dimensiones, más lo eran las del aliviadero y estructura de toma. El aliviadero tenía 50 m de longitud y su umbral se situaba 3 m por encima de las tomas de agua y 4 por debajo de la coronación, creando un volumen de laminación de 30 hm³, extraordinario para la época y que pone de manifiesto el conocimiento que sus constructores tenían acerca de los peligros del río en el que se situaba. 

Aliviadero de la antigua presa de Marib

A pesar de los incrementos en la altura, y de la capacidad de desagüe de las tomas y aliviadero (1.500 m³/s), la presa sufrió numerosas fallas (incidentes graves se produjeron en 449, 450, 542 y 548) y los trabajos de mantenimiento se hicieron cada vez más onerosos, las última reparación grabada en piedra tuvo lugar en 557. La última avenida que sufrió la presa en servicio ocurrió a principios del siglo VII de nuestra era, provocando daños que hicieron abandonar definitivamente su explotación, casi 1.300 años después de su construcción.

La destrucción final de la presa se ​​indica en el Corán:
"Los saba tenían un signo en su territorio: dos jardines, uno a la derecha y otro a la izquierda. '¡Comed del sustento de vuestro Señor y dadle gracias! Tenéis un buen país y un Señor indulgente'. Pero se desviaron y enviamos contra ellos la inundación de los diques (Sayl al-Arim). Y les cambiamos aquellos dos jardines por otros dos que producían frutos amargos, tamariscos y unos pocos azufaifos. Así les retribuimos por su ingratitud. No castigamos sino al desagradecido" (C. 34:15-17).

En el Corán "Sayl al-Arim" significa "la inundación del Arim". Esta expresión también nos informa cómo sucedió el desastre. La palabra "Arim" significa "dique" o "barrera". La expresión "Sayl al-Arim" describe una inundación que se produce por el colapso de la barrera.

El consiguiente fracaso del sistema de riego provocó la migración de más de 50.000 personas.

Ruinas de la antigua presa de Marib

La ciudad abandonada de Marib

Templo de la Luna en las afueras de la antigua Marib

En 1986, una nueva presa de tierra  fue completada a través del Wadi Dhana, de 38 m de altura, 763 m de largo, con la creación de una capacidad de almacenamiento de 398 millones de metros cúbicos. El sitio de la presa se encuentra a 3 km aguas arriba de las ruinas de la antigüa presa de Marib. La nueva presa fue diseñada para almacenar agua para el riego de los campos de Marib.

La presa actual fue financiada por Sheikh Zayed, fundador de los Emiratos Árabes Unidos, cuya tribu trasladó de Marib a los actuales Emiratos Árabes Unidos en alrededor del siglo XVII.

La nueva presa de Marib

Referencias
  1. Se cree que es el reino de la legendaria reina de Saba. Llamada Bilquis, Astarté o Makeda, según las tradiciones yemení, fenicia o etíope, lareina de Saba ha persistido en la memoria de la humanidad pese a las dudas sobre su existencia. La Biblia, el Corán y el Kebra Nagast, el sagrado libro etíope, citan su célebre encuentro con el rey Salomón, hace unos tres mil años.

Fuentes:
  • wikipedia "Marib Dam"
  • Joaquín Diez-Cascón Sagrado, Francisco Bueno Hernández, "Ingeniería de Presa. Presas de Fábrica", 2001. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cantabria.
  • Novak, P. Moffat, A. I. B. Nalluri, "Estructuras Hidráulicas", 2001. Segunda Edición, MacGraw-Hill Interamericana s.a., Bogotá, Colombia.
  • Google maps, "Marib Dam -The Greatest Dam of Antiquity".

1 comentario:

  1. La última catástrofe de la presa de Marib es el denotante del éxito del islamismo, al creer el pueblo árabe que el cristianismo les había traído mala suerte.

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